¿Querías correr cuando todavía te cuesta andar? *sigh...* no deberías haber hecho eso, así no te vas a recuperar. —Se agachó y deslizó suavemente sus manos en las piernas de la sirena.— ¿Te duelen mucho?
"¡M-Mari…!"
Está agitada, y apenas respirando. Había corrido a toda velocidad, a pesar del dolor. Se sostuvo de la boxeadora, aunque sus piernas temblaban. "Quería correr contigo…"
mirando hacia otro lado. Estaba crujiente, con un agradable toque dulce y la cantidad justa de azúcar.—
Mmm... ¡deliciosa! te ha quedado en su punto justo. Se nota que has mejorado.
Mmm... ¡claro! —Se sentía más fuerte en el ring si ella estaba allí observandola.— Veras como vuelvo a ganar.
—Miró la bandeja de galletas y extendió la mano para tomar una, aún seguían calentitas.—
Ahhh...
—Se la metió en la boca y comenzó a saborearla
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"¿Otra vez? A este paso, tendré que prepararte el pastel más pronto de lo que creí."
Bromeó, pero se sentía feliz por Mari. Tenía un brillo peculiar al finalizar cada pelea, Lara quería verlo más.
Dejó la bandeja en la mesa, sentándose al lado de la boxeadora. "No, para nada."