Tono de voz amable, tomo una aguja para comenzar con aquello, sus manos ya tenían guantes los cuales había previamente desinfectado.—
Cuéntame, porque confías tanto en el joven Kamado? Recuerdo que ofreciste tu vida por el frente al patrón.~
—Preparaba la jeringa con anestesia pues debía suturar el área de la espalda y no quería que su compañero sufriera dolor.
En cuanto lo hizo inyectó al pilar sin avisar, sabía que el podría ponerse muy difícil si le avisaba.—
Debes mirar al frente, no voltes~
—Decia con un (+)
Un sudor frío recorrió el cuerpo del pilar quien sintió el pequeño toque del dedo impropio.
Se dejó atar por la más pequeña, odiaba las inyecciones, lo aterraba pero ella gozaba verlo sufrir, está vez intento no demostrarlo.
ㅤㅤㅤㅤㅤ🌊—— Fue un descuido mío con el demonio.
—Toco el hombro ajeno una y otra vez de forma juguetona.—
Tomioka-San, Tomioka-San, no es una herida pequeña~
—Se levanto de el asiento para ir por una soga y sujetarlo contra la silla con fuerza, no iba a dejar que se fuera.—
Toca inyectar esto.
Procedió a quitarse el Ahori bicolor y el uniforme de cazador superior.
Una cortada en diagonal estaba por toda su espalda.
Su rostro comenzó a ponerse azul sabía que pasaría.
Quítate el ahori~
—Ella era bastante profesional, más al notar la gravedad del asunto.—
Nunca tienes cuidado~
—Su voz dulce y cariñosa al igual que una sonrisa amable decoraban el rostro de la chica, pero tan molesta como matarlo si no se cuidaba.—
Odio que hagas eso, mírate, eres un desastre
—Estaba molesta, molesta por lo poco que se importaba su compañero, ver las heridas la hacían enojar pero mostró una sonrisa.—
Bien, voy a curarte