“No he vuelto para que ella me cuide. He vuelto porque desde que murió mi padre llevaba casi un año cenando sola”.
Se hizo bastante silencio.
Mi amigo tenía su piso.
Su trabajo.
Y una vida perfectamente montada.
Pero empezó a notar que su madre inventaba cualquier excusa para que fuera a verla.
Que si había que cambiar una bombilla.
Que si el móvil hacía algo raro.
Que si había preparado demasiada comida.
Hasta que entendió que casi nunca necesitaba arreglar nada.
Necesitaba compañía.
Así que alquiló su piso y volvió temporalmente a la habitación en la que había dormido de adolescente.
El de la mesa le dijo:
“Bueno, pero también tendrás que hacer tu vida”.
Y él respondió:
“Claro. Precisamente por eso. Ella también tiene una, y ahora se le ha quedado demasiado vacía”.
Aquella frase me tocó.
Porque nos pasamos media vida celebrando que conseguimos independizarnos de nuestros padres.
Y quizá llega una edad en la que la pregunta deja de ser cuánto los necesitamos nosotros.
Y empieza a ser cuánto nos necesitan ellos.
Desde fuera puedes ver a un hombre de 42 años que ha vuelto a vivir con su madre.
Desde dentro quizá solo hay un hijo intentando conseguir que una mujer que ha compartido la mesa con alguien durante 45 años no tenga que acostumbrarse tan rápido a cenar sola.
فيه وحدة تشتغل معي في المكتب، وكل يوم تتغدى في سيارتها.
لأشهر، كنت أظن إنها بس تحب تكون لحالها.
في يوم من الأيام، كان المطر ينزل بقوة، وشفتها متجهة لمواقف السيارات ومعها غداها.
قلت لها وأنا أمزح: «ترى عندنا كراسي بالداخل، صح؟»
ابتسمت وقالت:
إلى الحين أشوفها كل يوم بعد الظهر وهي رايحة لسيارتها.
لكن ما أعتقد إنها تتغدى لحالها بعد اليوم.
في مكان ما، فيه ولد عمره ثمان سنوات يقرأ لأمه، لأنه يحسب إنها تحتاج أحد يكون معها.
وفي مكان ما، فيه أم تعبانة تسمع له، لأنها تحسب إنه يحتاج شجاعة.
يمكن هذا هو الحب في كثير من الأحيان.
شخصين يحاولون ينقذون بعض بهدوء، من غير ما أي واحد فيهم يدري إنه هو بعد قاعد ينقذه الطرف الثاني.
Da oggi aumentano i ticket sanitari, notizia completamente ignorata dai telegiornali mentre qui parliamo di bambine col burqa per andare dietro ai deliri della donna madre e cristiana, soprattutto.