En Japón existe una máquina expendedora donde por unos 6 dólares compras una lata que contiene el perfil completo de una persona soltera buscando pareja, incluyendo una invitación a una consulta de una hora en una oficina.
Si después de verle la foto decides no continuar, te devuelven el dinero. Si te gusta lo que ves, pagas 110 dólares adicionales y la empresa te organiza una cita cara a cara.
Japón convirtió encontrar esposa en algo tan casual como comprar una lata de café.