Que tengas muchos amores. Todos los que puedas. 🤍
Ama lo que está. Ama lo que llega. Ama lo que fue y te dejó algo bueno.
Ama tus sueños, esos que guardas en silencio y que todavía no le has contado a nadie.
Ama a los que te aman, los que están sin que tengas que pedirlo.
Ama a tus mascotas, ese amor sin condiciones que te recibe igual siempre.
Ama la flor que comienza a crecer en tu planta favorita, esa pequeña señal de que la vida sigue eligiendo florecer.
Ama esa canción que aparece justo cuando más la necesitas y te recuerda que no estás sola/o.
Ama tu cuerpo, el que te lleva, el que te sostiene, el que ha sobrevivido todo lo que has vivido.
Ama tu energía, esa fuerza invisible que late en ti aunque no la veas.
Ama tu café de las tardes. Ese momento tuyo. Ese silencio que también es hogar.
Ama el deseo y la llegada de lo que esperas Porque ese camino entre el querer y el recibir también es vida.
Ama la carcajada que duele hasta la panza.
Ama la calma de la noche cuando por fin todo está en paz.
Ama los comienzos aunque den miedo. Ama los cierres aunque duelan.
La vida muchas veces se complica. Se enreda. Se pone difícil sin avisar.
Pero lo que amamos nos sostiene. Siempre.
Y si llega un día que algo falle, que tu corazón esté tan lleno de amor que tengas la fortaleza de continuar. 🤍
Pase lo que pase. 🕯️✨
🇻🇪Cuando una nación atraviesa una tragedia como la que esta viviendo Venezuela⁰, lo que revela el verdadero rostro de una sociedad no es el desastre en sí, sino la manera en que responde ante el sufrimiento humano.
Mientras miles de venezolanos han removido escombros con sus propias manos, compartido el agua que les queda y abierto las puertas de sus hogares para ayudar a otros, también han surgido graves denuncias sobre los obstáculos y demoras que han impuesto el Régimen que afecta la llegada o el trabajo de algunos equipos de ayuda nacionales e internacionales lo que representa una realidad profundamente dolorosa.
La vida humana debería estar por encima de cualquier interés político, ideológico o burocrático. En una emergencia, cada minuto puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Ninguna estructura de poder debería convertirse en un obstáculo para la compasión.
Desde una mirada espiritual, una sociedad comienza a perder su rumbo cuando la indiferencia desplaza a la misericordia. El verdadero poder no consiste en controlar, sino en proteger; no en imponer, sino en servir. Cuando el sufrimiento ajeno deja de conmover, la conciencia colectiva se oscurece.
Pero, incluso en medio de esa oscuridad, el pueblo venezolano ha mostrado otra realidad: hombres y mujeres anónimos que han arriesgado su propia seguridad para salvar desconocidos, compartir alimentos, consolar a quienes lo han perdido todo y demostrar que la solidaridad sigue viva.
Las tragedias también revelan quiénes somos. Algunos levantan barreras; otros tienden la mano. Algunos buscan controlar; otros buscan salvar vidas.
Hoy más que nunca, Venezuela necesita oración, unidad y una profunda renovación de conciencia. Porque solo una conciencia guiada por el amor, la compasión y el respeto por la vida puede comenzar a sanar las heridas de un país que durante tantos años ha cargado tanto dolor.