Si les sirve de algo, les aconsejo de todo corazón que no vuelvan donde ya los lastimaron, acuérdense de las noches de lágrimas, de los días sin comer, y de las veces en las que pedían a Dios que les explique el porqué de todo, y fuerzas porque sentían que ya no podían más.
Cuando mi mamá me pregunta qué me pasa, pero no puedo decirle que una persona, de la nada, decidió que no valía la pena quererme, así que solo digo:
"No he dormido bien".