@Hellampire < señora de la noche tenía previsto.
Y, desvaneciéndose, cayó contra el frío mármol, antes de que elencuentro entre el Segador de Almas y aquella hija de la noche tuviese lugar.—
@Hellampire < pobre hombre no soportó más presión.
La llama de la vida se extinguió de sus ojos, clavados en la figura del Ángel de la Muerte conforme este emergía desde el techo de la casa de Dios, cuya aparición brindó para él un final mucho más apacible del que la >
< entumecidos músculos.
Unas esqueléticas alas, hechas completamente de luz, de la propia esencia angelical que le conformaba a él, se desplegaron a su espalda.
𝖬𝖺𝗅𝗍𝗁𝖺𝖾𝗅, el Ángel de la Muerte, había regresado.—
—La oscuridad pareció comenzar a tomar forma a través de las rocas, como la brisa que agita las ramas conforme recorre un bosque en plena noche.
La neblina inundaba cada vez más la sala, y recorría las baldosas casi con voluntad propia, dirigiéndose hasta >
< espectral donde debería encontrarse la cabeza, y dos espadas curvas hicieron aparición en la espalda del ente.
Con cierta desorientación, el recién aparecido ser extendió sus brazos, como quien ha pasado tanto tiempo atrapado que necesita estirar sus >