Estoy bastante harta de ser tan buena y comprensiva pasar por boluda, siempre soy la que modifica su vida y sus tiempos por ayudar al otro a resolver algún problema o dificultad, pero en el momento que yo pido un favor o algo siempre hay mil excusas y nadie puede, vayan a cagar.
La paz que consigues cuando no ocultas, no mientes, no tienes malas intenciones, no envidias y no traicionas. Eso es felicidad: la conciencia tranquila.