Ayer me sentí bien hipócrita cuando le dije a mi equipo que no quería que me estuvieran hablando el Lunes de vigilancia en el trabajo porque dieron positivo en el alcoholímetro, como si yo no me fuera a tomar hasta el agua del charco si por algún milagro le ganamos a Inglaterra.
Solicito que me lleven cargando a mi cama después de aventarme como 10 horas comiendo, bebiendo y viendo los 4 partidos más randoms que he visto en años.