Ese pinche cabeza de rodilla andaba fumando marihuana con su ruca en el gimnasio; un usuario le pide que deje de hacerlo porque evidentemente no es el lugar para hacerlo y apesta culerísimo, y el pinche tobogán de piojos se emputa y amenaza con "investigarlo" y se pone a dar patadas como pendejo.
Luego se encuentran de nuevo el pelón y su ruca al usuario y lo intenta ahorcar. Mientras los de seguridad del gimnasio solo se quedan mirando.
Con balazos y arrancones despidieron a los que asesinó doña Carlota.
Según las primeras versiones, tenía poco que llegaron a invadir esa casa.
La pregunta es, ¿Y los que quedaron vivos ya desocuparon la casa?
Como dije: para cada puto loco, siempre hay uno más puto loco.
¿Notaron cómo, a pesar de que el okupa usó a una mujer como escudo humano, Doña Carlota tuvo el temple y la puntería para neutralizarlo sin lastimarla?
En lugar de encerrarla, ¡deberían ponerla a entrenar a los policías de Chalco que no sirven para nada!