❛ Supongo que si...
Resoplo mientras se recostaba sobre la pared. Tampoco podía culparle, ya que el empezó.
❛ Lo siento tío. No debería de haberte dicho esas cosas.
—Lo he dicho sin pensar. —Admitió, negando con la cabeza. —No eres ningún monstruo, deja de llamarte así, Dios... Pero ahm... No... No pienso eso, ¿vale? No creo que esté mal... que te gusten los tíos, o sea, es raro vale, pero que no está mal. De verdad que no.
❛ ¿De verdad piensas que soy un monstruo, Billy? ¿Me e equivocado en lo que e dicho?
Ignoro las palabras del rubio ya que el solo quería saber si realmente le odiaba y sí se había equivocado. Lo último quería saberlo para no seguir perdiendo el tiempo en algo imposible.
La cabeza del rubio en ese momento era un desastre, y es que no sabía lidiar con esas cosas. El abrazo se fue aflojando hasta desaparecer y recuperó la distancia. Tampoco podía exigir más de parte de Eddie.
—Lo siento. —Apenas fue audible. —Te voy a... dejar tu espacio, ¿vale?
Se quedó unos minutos estáticos, sin corresponder el abrazo. Finalmente llevo ambas manos hasta la espalda contrario y depósito unas suaves palmaditas. Obviamente seguía dolido, por lo que era lo máximo que podía hacer en ese momento.
❛ Gracias, supongo.
Un ruidito indicó que acababa de coger aire y le puso con delicadeza las manos en los hombros. Guardó silencio, pero tuvo la valentía de abrazarle. Y por supuesto, se aseguró de apretujarlo bien.
—No eres ningún monstruo. —Susurró por fin en su oído. —Eres un idiota, eso eres.
Se quedo callado mediante iba escuchando las palabras de Billy, aunque empezó a ponerse nervioso cuando esté le acabo de arrinconar. No emitió ningún sonido ni movio un músculo, esperando a escuchar las palabras del rubio. Lo único que hizo, fue desviar la mirada.
+
Se detuvo justo frente a él impidiéndole el paso. Billy podía parecer muy intimidante, pero era inofensivo.
—Apartame. —Retó. —Pero si lo haces te quedarás sin saber lo que quiero decirte ahora mismo.
❛ Solo estoy afirmando lo que tu has dicho.
Acabo sintiendo cono su espalda chocaba contra la pared, por lo que a pesar del nudo que tenía en la garganta, se puso serio.
❛ No te acerques más.
—Estás diciendo gilipolleces, eso estás haciendo.
Sabía que podía malinterpretarse, pero poco le importaba. Sus pasos se agilizaron y buscó arrinconarlo contra la pared de detrás.
Continuó alejándose del chico, ya qué no quería tenerle cerca en ese momento, bueno en realidad a nadie.
❛ ¿Acaso estoy diciendo mentiras? Es lo que todos piensan y lo que tu también piensas. No pasa nada, Hargrove... respeto opiniones.
Negó con la cabeza mientras se seguía acercando. Sabía que tal vez no era lo ideal y acabaría por meter todavía más la pata, pero de perdidos al río.
—No tienes ni idea de lo que estás diciendo.
❛ Hey, no te disculpes por lo que realmente piensas. Después de todo el monstruo de Hawkins soy yo, por lo qué no has dicho tampoco ninguna mentira
Al notar como se acercaba, retrocedió un paso mientras trataba de calmarse un poco. Hasta sus propias palabras le estaban doliendo
Se pasó las dos manos por el pelo arrepentido por lo que acababa de decir, y es que ver la reacción de Eddie no había ayudado.
—No quería decir eso, no es... Me cago en la puta, Eddie.
Probó a acercarse un poco, sus movimientos muy leves. No quería hacerle nada.
Se quedo callado al escuchar el grito, ya que obviamente lo entendió a la primera. Se levanto de su asiento y agito la mano mientras se le escapaba una risilla nerviosa, la cual evitaba el llanto en cierta manera.
❛ Supongo que llevas razón tío, e soltando muchos disparates hoy
—¡Que no está bien, joder!
Alzó la voz igual que su padre había hecho tiempo atrás. Se asustó de sí mismo por el tono y bajó las manos con lentitud sin despegar la mirada del moreno.
—Eddie...
Su rostro cambió a uno de confusión al escucharle, causando que frunciera el ceño. Si le causo ternura sus gestos pero sus palabras no.
❛ ¿Qué tiene de malo ser como yo, Hargrove? ¿Tanto miedo te da que te gusten los hombres o que alguien lo sepa? Porque si es así, yo ni mu.
Se le subieron los colores a la cara de una manera humillante, sus azules fijos en los ojos de Eddie.
—¿Pero qué cojones dices? Ni... Ni que fuera como tú. Dios, qué gilipollez. —Inconscientemente empezó a gesticular de manera incluso adorable. —Es que... ¿Qué cojones, Munson?
❛ ¡Yo si! Pero no es risa de gracioso... si no de raro.
Su sonrisa se ensancho, aguantandose la risa. No era algo con lo que debía de bromear, pero le hacía gracia.
❛ Sabes Hargrove, por tu forma de actuar... pienso que estas metido en un armario del que te da miedo salir.
Una pequeña mezcla entre rabia y ganas de meterle una hostia creció en su pecho, aunque se limitó a dejar la silla con las cuatro patas en el suelo y se apartó.
—Yo no le encuentro la gracia.
❛ Dios mío...
Se empezó a reír de la nada, pero sus carcajadas se basaban en la respuesta del rubio. Empezaba a entender el significado de sus palabras, aunque obviamente podía estar equivocado.
Su cara debía ser un cuadro cuando escuchó aquello. De hecho, ni siquiera se molestó en ocultar la... ¿Sorpresa? ¿Incomodidad? A saber.
—Ahórrate las mariconadas para tus novios. —Resopló, inclinándole aún más la silla. —Gilipollas.
Miro al chico con una sonrisa burlesca y puso sus manos sobre las de este, para agarrarse al menos si le tiraba.
❛ De acuerdo, cariño.
El último mote lo recalcó, intentando que surgiese efecto.
—Ya.
Se le puso detrás y cogió el respaldo de su silla para tirar hacia sí mismo y dejarla en balance. Apoyó ambas manos en la silla y sin soltarla miró desde arriba a Eddie.
—Como vuelvas a usar algún apodo de mierda conmigo te juro que te incendio la casa.