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Costumbre que ya tiene es que la vean como una figura “materna” , ahora cualquier ser por más inferior que sea puede llamarla así y reconocer su lugar.
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@FreedxmChaser —¿Crees acaso que es una cena apta para una princesa? — arrugó la nariz, y a pesar de su postura, su estómago la traicionó y sus tripas hicieron un sonido vergonzosamente alto.
Sus pómulos ardieron, enrabietada y cohibida por igual.
—Lo probarás todo primero frente a mí.
—Tu sola presencia sí que es desagradable. — respondió con sorna, satisfecha a pesar de que el luchador hubiese conseguido cubrirse un poco.
—Tal vez deberías ir a secarte, cachorrito. — con una de sus manos y un gesto desdeñoso, le indicó que se esfumase de su vista, como +
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Lo espontáneo de su ataque le complicó la defensa, mas tuvo la oportunidad de bloquear parte de ese chorro... Aunque eso no evitó que le empapase las mejillas e incluso las orejas.
Y su ceño fruncido lo decía todo.
“ Magia... Desagradable. ”
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The violent strike forced every ounce of aire from her lungs in another, sharp and involuntary gasp. For a moment, her vision blurred and the pressure on her jaw only worsened the throbbing pain radiating through her body.
However, when she managed to recompose, she locked +
A wicker of surprise in his eye , expectation of a Dainty “ Royal “ to strike a keen strike . The ordinary man might even fade into unconsciousness, yet the Demon before her was far from that .
Remaining firm in stance , wicked grin widened as he clasped her jaw .
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+ her eyes onto his with an infuriating look of wrath.
“Weak?” She grunted. “You mistake circumstance for weakness.”
Her eyes flickered toward the place where her ohmlatl should have been.
“If I had my ohmlatl in my hands…” Her voice lowered into a deadly promise. “I’d +
+ expresión complacida e incluso fue indulgente hacia la contraria al decir:
—Celeste, un precioso nombre. — para que luego dijesen que ella no era un paladín de la amabilidad, eh. — Tienes el honor de estar ante la futura emperatriz de Ixtal: Qiyana.
Qiyana desconocía la existencia de una raza como la de la mujer, por lo que su primer pensamiento fue pensar que se trataba de algún tipo de vastaya.
Poco importaba, pues parecía ser una criatura que sabía lo que decía. Con una mano en la cintura, la princesa ofreció una +
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Siempre sería gracioso pues la tiefling lo que tenía era una amabilidad innata dada por su religión y estilo de vida.
Una sonrisa de oreja a oreja, aquellos colmillos junto a esos ojos rojizos casi morados eran los que se mostraban juntos dando aquella expresión que
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Para caerle en gracia a Qiyana había que empezar por lo más sencillo: dorarle la píldora.
Con un movimiento grácil, se apartó el pelo de los hombros, sonriendo como si ya lo supiese.
—Veo que los dioses te bendicen con buen gusto.
Ya, será por eso que Ixtal sigue siendo un reino inexpugnable.
En fin.
—¿Vas a decir algo o es una costumbre noxiana quedarse mirando? — puso los ojos en blanco, aunque no tardó en sonreír, petulante. — Aunque tampoco me extrañar, debe ser la primera vez que contemplas la +
Con un único giro de su ohmlatl en torno a su cintura, hizo que el cuerpo de agua más cercano disparase un chorro contra la cara del medio vastaya.
Ea, por tonto.