Te levantas un 22 de diciembre con todas las vacaciones del cole por delante. Te sientas a desayunar mientras suena de fondo el sorteo de la lotería. Ya fantaseas con lo que te traerán los reyes y aún tienes a todos tus abuelos en tu vida. Éramos millonarios pero no lo sabíamos.
El peor día de un luto no es el funeral, ni la misa, ni el primer cumpleaños en ausencia. El peor día de luto es un día normal, cuando sigues con tu vida y pasa algo que te gusta y piensas en decírselo a esa persona y te aplasta el dolor insano de la realidad.
Hace 40 años, con un único sueldo una pareja se pagaba un piso en menos de 20 años, tenía 2 o 3 hijos, coche, vacaciones, algún capricho y con suerte una segunda vivienda en el pueblo o playa. Ahora muchas parejas con dos sueldos apenas llegan a fin de mes y los solteros, ya tal.