Si van a hablar mal de mi ojala nunca los haya dejado en la puerta de sus casas, no les haya prestado dinero, hecho favores, pagado cenas, regalos y no les haya abierto las puertas de mi corazón, por que en boca de malagradecidos y doble cara no quiero estar.
La muerte del Mencho puede tener implicaciones diplomáticas con EE.UU., pero el foco debería estar en la reconfiguración interna del crimen.
Cuando cae un liderazgo, no se acaba la estructura: se fragmenta.
Y nuestra política criminal sigue quedándose atrás.