La ambivalencia, la nostalgia y el duelo también forman parte de la maternidad. Puedes desear a tu hijo y a la vez echar de menos la vida que dejas atrás. Me gusta que se enseñen también estas realidades y dejemos de romantizar la maternidad.
esta perfecto, yo haria lo mismo, si te queres chamuyar a una mina contandole toda la pelicula CON GENTE QUE NO LA VIO CERRA EL ORTO, y se la explicas cuando salgan de la funcion, NO EN MEDIO DE LA PELICULA, O LA MINA ES TAN TARADA QUE NO PUEDE PRESTAR ATENCION A UNA PELICULA