No me extraña la fuerza de #Abelardo. En un país donde tantos admiran al vivo, al atarván con plata, al que se salta la fila, al que presume poder y desprecia al débil, era cuestión de tiempo que apareciera alguien que convirtiera esos valores en proyecto político.
odio conocer gente más joven que yo porque yo siempre fui la más joven de todos los lugares que habité no me divierte ni un poco por eso hay que juntarse con gente que te doblen en la edad así seguís sintiéndote un adolescente
En resumen, dejen de quejarse, empiecen a agradecer CON SINCERIDAD, yo no soy religiosa ni nada de esas cosas pero espiritualmente he cambiado mucho y el universo me retribuye con cosas buenas.
Si lo quieren creer bueno y si no también 👍🏽
no le puedo tener respeto a la gente que consume contenido hecho con IA como esas historias con frutas, realmente qué mierda están mirando? completamente lobotomizados
Ya volvieron así la Caracas, volvieron así la 68 y ahora van por la Séptima, maldita la hora que el puto Transmilenio se volvió la única opción en esta ciudad por culpa de un poco de hijueputas que deciden por toda una ciudad.
Mi prima, desde los 16 años se aquejaba de dolor pélvico cuando tenía el periodo menstrual. Los doctores le decían que era “ovario poliquistico”. Mucho dolor y siempre el mismo diagnóstico.
En el 2017 el dolor fue tan grande que, un primo cirujano, le terminó haciendo la Laparo
Cuando las FARC me secuestro, uno de mis violadores me marcó el cuerpo, convencido de que así me condenaba a recordarlo toda la vida. Y sí… lo hizo. Durante años llevé en la piel el peso del horror, del abuso y de la crueldad más inhumana.Hoy, esa marca ha sido transformada. Donde hubo violencia, hoy hay fuerza. Donde hubo silencio, hoy hay verdad.
El nombre “Leo” es el latido eterno de mi madre, una mujer valiente que luchó hasta el final por sus hijos secuestrados.
La mariposa 🦋 es mi renacer, la certeza de que incluso después de la oscuridad más profunda, se puede volver a volar.
Y el número 18677 es memoria colectiva: niños y niñas que no pueden ser reducidos a cifras, vidas que claman justicia.
Este tatuaje no es solo mío.
Es de todos los que ya no están.
De los que aún esperan justicia.
De un país que no puede darse el lujo de olvidar.
Porque olvidar es permitir que se repita.
Y nosotros estamos aquí para recordar.
Gracias al artista Edwin Gómez, quien con su talento convirtió una marca de dolor en una verdadera obra de arte, llena de memoria, dignidad y fuerza. https://t.co/iU7kCu6VGD
Las respuestas a este trino solo me demuestran que más que por la música, mucha gente va al FEP como un evento aspiracional donde importa más presumir la entrada y la fotico trendy.
Arribistas inmundos, por eso es que entiendo a la gente que odia a los rolos gomelos.