Lo de Rospigliosi no es más que un discurso fascista. ¿Llegará el día en que los académicos en este país por fin se atrevan a decir que lo que vivimos en Perú es una deriva fascista? Ante estos discursos nunca la respuesta debe de ser tibia. ¿Cómo dialogar con alguien así?
La prueba de que si no hubiera leyes laborales, ellos no dudarían en esclavizar gente. Y no es cierto que el empleador y el empleado estén en igualdad de condiciones. El empleado acepta porque tiene que comer, y el empleador no lo explota porque hay leyes que lo impiden