Imaginate cuánto tuvo que doler para que una persona que soñaba con casarse, formar una familia y compartir su vida con alguien, hoy prefiera la tranquilidad de estar sola antes que volver a intentarlo.
Nadie habla de lo agotador que es vivir entre el “las cosas van a mejorar” y el “ya no puedo más.” Es como una montaña rusa emocional donde terminas el día sintiéndote esperanzado y derrotado al mismo tiempo
me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad