Ninguna mujer quiere estar todo el tiempo gritando, discutiendo o rogando. Ella quiere ser alegre, tranquila y femenina.
Pero eso solo florece cuando hay seguridad, constancia, presencia y responsabilidad emocional
El nivel de paz mental que te da llegar a un viernes, esquivar cualquier plan que implique socializar, pedir comida rica y maratonear una serie en pijama, no lo cambio por nada.
Me parece admirable la fuerza que sacamos justo los días en que la tristeza nos pesa demasiado, cuando levantarse de la cama duele más que cualquier cosa, aún así nos ponemos de pie, respiramos hondo y salimos a cumplir con todo, sonriendo para el mundo mientras por dentro apenas estamos resistiendo.
Si en algún momento el amor me vuelve a encontrar, espero que el universo me permita conocer a alguien que vea el amor tan profundamente como yo. Alguien que elija quedarse y luchar por lo nuestro; alguien que se sienta como un hogar y que también encuentre un hogar en mí.
Sé intenso, cuéntame de tu día, lléname la galería con tus fotos, llámame sin avisar cuando tú quieras, envíame mensajes todo el tiempo, lléname de besos y abrazos, cuéntame qué te enoja, qué te molesta, qué te incómoda, hazme reír, sé empalagoso. Qué pereza el desinterés.