"Las mariposas monarca no intentarán volar bajo la lluvia porque las gotas de lluvia dañarán sus alas. Descansarán y esperarán. Está bien descansar durante las tormentas de tu vida. Tómate todo el tiempo que necesites. Volverás a volar una vez que pase la tormenta”.
"Hay un tipo de tristeza que no te hace llorar. Es como una pena que te vacía por dentro y te deja pensando en todo y en nada a la vez, como si ya no fueras tú, como si te hubiesen roto una parte de tu alma."
- Charles Bukowski.
Si alguien tenía alguna duda sobre el estado de los hospitales del Estado, tengan en cuenta que a Aquiles A. lo amenazaron con "llevarlo a un hospital público" ayer.
#Deterror
🇧🇷🇨🇺🚨Lula acaba de decir lo que el mundo ha estado pensando. «Detengan este maldito bloqueo a Cuba y dejen que el pueblo cubano viva su vida». Cuba tiene problemas. Pero son problemas de Cuba. No de Lula. No de Trump. No del imperio.
Estados Unidos ha castigado a Cuba durante décadas. Sanciones. Bloqueos. Intentos de cambio de régimen. Nada de eso funcionó. Los cubanos siguen en pie. Siguen sobreviviendo. Siguen esperando que el mundo les permita respirar.
Lula no está suplicando. Está exigiendo. El bloqueo no es política. Es crueldad. Y el mundo está cansado de mirar.
Difundan la verdad. Cuba libre. No de sus líderes. Del bloqueo. Dejen que el pueblo cubano viva.
ÉRASE UNA VEZ…
Érase una vez un juez que creyó que su única lealtad debía ser con la Constitución, la ley y su conciencia.
Pensó, ingenuamente, que la imparcialidad era una virtud y no una amenaza. Que juzgar sin obedecer consignas era exactamente para lo que había sido nombrado.
Pero en aquella comarca, donde algunos susurraban órdenes desde las sombras y otros las cumplían sin preguntar, el juez descubrió que la independencia tenía un precio.
Y fue castigado.
No por corrupto. No por incompetente. No por deshonesto.
Sino por atreverse a ser juez.
Mientras tanto, en esa misma comarca, un poco más al sur, en un pequeño pueblo cálido donde el poder también se ejercía entre murmullos y llamadas discretas, había una jueza.
Ella creyó que el camino era distinto.
Pensó que haciendo todo lo que los ocultos del poder le pedían, repitiendo lo que querían escuchar y firmando lo que querían leer, estaría a salvo.
Creyó que la obediencia compraba protección.
Que la complacencia garantizaba permanencia.
Que servir al poder era la mejor forma de sobrevivir.
Pero olvidó una vieja lección que la historia repite una y otra vez: quienes usan a otros como herramientas suelen desecharlas cuando dejan de ser útiles.
Y entonces comprendió que el largo brazo de la ley, tarde o temprano, alcanza incluso a quienes creyeron estar protegidos por el poder.
Érase una vez un país que se convirtió en fábula.
Donde los jueces independientes eran castigados y los complacientes creían ser intocables.
Donde algunos confundieron cargos temporales con poder eterno.
Donde muchos olvidaron que los gobiernos pasan, los funcionarios pasan, las influencias pasan, los padrinos pasan…
Pero los expedientes quedan.
Y la historia también.
Porque al final de toda fábula hay una moraleja:
El poder es prestado. La responsabilidad es personal. Y ningún cargo dura más que las consecuencias de los actos realizados para conservarlo.
#DerechosDeLaNaturaleza 💧El río Puyo tiene derechos y es hora de hacerlos respetar🌿
❌ La contaminación del río Puyo no puede quedar impune. Exigimos restauración de su ecosistema, reparación de los daños ambientales y justicia para las comunidades afectadas
#SalvemosAlRíoPuyo