El mundo entero va para allá. Y me temo que las típicas explicaciones que vemos por aquí no son suficientes.
Sin duda, el tamaño de las viviendas y la mala calidad de los empleos afectan las ganas de tener hijos de algunas personas.
Pero con empleos buenos y viviendas más grandes la tasa de fertilidad no se aumentaría lo suficiente. En Noruega hay ambas cosas y miren la tasa de fertilidad: es de 1.40, inferior a la colombiana (1.60).
Les doy este dato: Suecia logró revertir brevemente su baja fertilidad con políticas sociales generosas, pero unos diez años después volvió a bajar la fertilidad.
Obviamente otros factores intervienen aquí. Resulta que el mundo contemporáneo es único en la historia: nos dio la opción de tener sexo recreativo (es decir, sin reproducción) de manera relativamente segura. Y casi todo el mundo está contento con eso.
Antes los hijos eran casi inevitables. Con los métodos anticonceptivos esto ya no es así. Y la religión ya no ejerce la presión de antes para que tengamos hijos. Si uno los tiene es porque los quiere por otras razones.
Hay otros factores, por supuesto. Por ejemplo, que más años de educación formal implican retrasar la formación de la familia y, por tanto, la posibilidad de tener más hijos. O que conseguir una buena pareja está difícil. También que los hombres están experimentando una reducción de sus niveles de testosterona. Y, por supuesto, que los y las adolescentes ya no están teniendo hijos como antes, etc.
Sí tenemos que tener políticas sociales para los padres. Y sí tenemos que mejorar la calidad y el tamaño de las viviendas. Necesitamos, además, mejores empleos. Pero eso por sí solo no va a incrementar lo suficiente la fertilidad.
La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.
les juro que el amor sano nunca te pone en competencia. Nunca te hace sentir reemplazable. Te hace sentir única, suficiente, valiosa. Si alguien te quiere, no te esconde, no te posterga, no te trata como opción. Te muestra, te celebra, te hace parte de sus planes.
nacida para decir «es que yo tengo un contrato por prestación de servicios no un vínculo laboral si me quiere de tiempo completo págueme prestaciones» obligada a decir «si de una yo llego a las 8»
a medida q crezco me doy cuenta de q la forma más pura del amor es la consideración. Cuando alguien protege tu paz sin q se lo pidas, piensa en cómo te harían sentir las cosas, te tiene en cuenta al tomar decisiones q podrían afectarte. El amor está en cuánto nos tienen en cuenta