Aprendí a no compararme con nadie y mucho menos envidiar a nadie porque nunca sabes la lucha que cada uno está librando por dentro ni lo que la vida le depara.
Disfruta de lo que tienes y no bases tu vida en compararte con otros porque igual hay personas que lo darían todo por tener algo que tú ni siquiera valoras.
Hay cosas que deberíamos tener siempre presentes, y una de ellas es que la salud vale más que el dinero. Y sé que no es tan simple, pero cada uno debería aplicar esa consigna a su vida en la medida que pueda. Tu salud física y mental valen más que tu ahorro en la cuenta de banco y si todavía no lo tienes claro, la vida algún día no te dejará la menor duda.
Qué ironía el duelo: para soltar, primero hay que recordar de más. Llorar, extrañar, repetir. Como si la memoria tuviera que desbordarse para que, con el tiempo, duela menos.
Decidir implica renunciar. Tomar decisiones siempre tiene una parte B, escoger un camino supone renunciar a otro. Pero no decidir, supone renunciar a todo. Todas las cosas valiosas de la vida nacen de decisiones difíciles.
Que acto tan hermoso que te muestren música que no conocías. Más si es música que para el otro significa algo y te lo quiere transmitir para que tú también lo sientas. Creo que la música es la mejor manera de conectarse con alguien.