mi conducta autodestructiva no es salir, ni gritar, ni romper cosas. Es quedarme en silencio pensando mil veces lo mismo hasta convencerme de la peor versión posible.
no extraño a ninguna de las personas que voluntariamente decidieron no acompañarme en el peor año de mi vida.
nadie tenia que hacerlo, pero yo tampoco tengo que dejarles un espacio abierto en mi mesa.
Siento que hablé demasiado este año, como si hubiera rogado que me entendieran, me expliqué de más e intenté convencer a la gente de lo que valgo. Y eso es algo que no volveré a hacer jamás. Se acabaron las explicaciones
Este año me revolcó de todas las maneras posibles, me sacó de lugares donde me quería quedar toda la vida, me alejó de personas de las que jamás imaginé, tuve pérdidas, y meses en los que sentí un dolor desgarrador que no se apaciguaba, pero aquí estoy, y me felicito por eso.