El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
5 hijas, va de madrugada al mercado central a comprar, intenta ganarse el pan trabajando.
Pero si ofrece una platita para liberar la zona y vender otra cosa pasa a ser un amigo.
Hay que ser bueno con los buenos y malo con los malos .