Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Las relaciones salen bien porque las personas estan dispuestas a estar juntas, no porque estén destinadas a estar juntas.
No es coincidencia, es decisión, madurez, amor y responsabilidad.