Está Mourinho para hablar de expulsiones cuando Cucurella no debió acabar la primera parte y se fue al descanso sin tarjeta amarilla. ¡Menudo caradura!
Cada vez que pienso que ya me olvidaste, que conociste a alguien más y que le estás dando todo lo que a mí nunca me diste, me dan ganas de arrancarme el corazón.