te levantas un domingo, hacen 14 grados, te pones un buzo largo medio gastado, pones la pava y te haces unos mates bien amargos. la felicidad está ahí, en el otoño, no busquen más
jsjskajj me acordé cuando nos TAPARON TODAS las entradas de los pueblos con montañas de tierra por la pandemia y no podiamos salir por dios el NIVEL DESQUICIADO que manejó este país y SOBREVIVIÓ es digno de admirar