Nuevamente se deja ver por estos lares, aunque luce muy distinta.
Un peinado formal y bonito, un uniforme distinguido y extraño... Y un curioso collarín en el cuello.
Es frustrante cuando, por primera vez, alguien deposita esperanza en tí, en especial cuando sientes que tu momento de volver a ser lo que una vez fuiste se desvaneció hace muchos años.
Comenzó a reír descontroladamente, mas aquella carcajada estaba acompañando a un puñado de +
Ni yo lo entendía hasta hacer solo un par de años.. Perderte es igual a dejar de ser tu.
Cuando termines la guerra que llevas a cabo en tu vida, puedes llamarme y te ayudaré a comenzar de nuevo porque siempre hay una opción más.
La risa se desvanece por completo, volviendo a lo alto la seriedad y el silencio.
— Perderse a uno mismo es toda una metáfora.
Retira su mano del rostro para dirigir la mirada a Pandora.
— ¿Qué...? ¿Qué sería perderme?
-Sin decir o expresar mucho para esto, la albina abre de nuevo la boca y pronuncia una vez más el nombre de la azabache-
Bellatrix.
-Hace una breve pausa-
Cuando consigas lo que quieres, no te pierdas.
Una alocada risa es contenida entre sus dientes mientras se lleva la diestra sobre los ojos; ocultándolos.
— Si, ya lo creo que si. Pero necesito más tiempo.