No hay nada más hipnótico que sentir una caricia en la espalda. Por eso nos produce tanta calma: nos sentimos protegidos por quien, con ese roce en la piel, nos cuida la espalda. Lo sorprendente de ese gesto es su fuerza reflexiva, que esa paz también irradie al que la hace.
Ayer hubo miles de personas en la Avenida de las Américas en Málaga, no para protestar por la vivienda, no, era gente haciendo una interminable cola para pagar 20 pavos por una hamburguesa en un local que abrió un youtuber....Ideotocracia malaguita en máxima potencia...
La abuela estaba posando para una foto con el abuelo en Disneylandia cuando, para su sorpresa, aparecieron todos sus hijos y nietos. ¡Qué momento tan dulce y alegre en su 70 cumpleaños! 🥳❤️
La de personas que llegan a terapia considerando que tienen un problema de comunicación y/o dificultad para las relaciones sociales y, lo que realmente les ocurre es que tienen las habilidades perfectamente desarrolladas pero se desenvuelven en entornos tremendamente invalidantes