El perdón, fundamento para una vida llena de paz.
¿Duele? Claro que duele pero es lo único que sana un corazón para siempre. Lo demás engendra odio y resentimiento.
#amemosmas
Wey, el trabajo me ha enseñado a defenderme.
Yo era de las que me hacían daño yo lo dejaba pasar. Ahora me defiendo, aveces Dios me dice calla y otra veces yo hablo y me defiendo.
Jesús nunca estuvo dispuesto a satisfacer las demandas carnales de la multitud, y la multitud no estuvo dispuesta a seguir las demandas espirituales de Jesús. Este conflicto de voluntades era inevitable.
Jamás he tenido el gran montón de pretendientes.
Pero los que sí les he gustado, les he gustado por años. De 3 a 6 años y me parece impresionante y triste.
Y que valientes para hacerlo en cara a cara.
Gracias por gustar de mí. Lo siento por no sentirme igual.