Morrigan se sirvió café en una taza de estrellas. Sin nada de leche.
— El parecido es razonable, ¿no crees? —se sentó —. Podría ponerte la última película de Superman. Ahí el parecido sí que es increíble.
Saca la leche del frigorífico y una taza con orejas de porcelana.
— Esa misma pregunta me hacía yo... Pero no todas las versiones tienen la ropa interior por fuera— explicó.
@__Star_man_ No dijo nada, no se quejó. Parecía haberse quedado en blanco y no fue hasta que el camarero fue a preguntarle si se encontraba bien, que por fin reaccionó. Pagó la cuenta y se marchó. Quizá era mejor así.
Los pasos de Erik se escucharon contundentes por todo el apartamento mientras se dirigía al que ahora se había transformado en su cuarto. Antes había sido el despacho de la propia Mor, pero como se había quedado sin contrato en el observatorio, realmente no lo usaba.
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Eso podria hacerlo. Prometo no molestarte...
-Se acordó de algo y salio de la habitación. Sabia que Mor estaba nerviosa por la entrevista. El trabajo era importante para ella... Regreso y puso una roquita de cuarzo rosa en la mano de la morena-
Esta te dara τύχη...
@__Star_man_ lavados dentro de la cocina del chiringuito. El camarero fue a revisar que sus únicos comensales de la noche —debido a las fiestas— estuvieran bien cuando encontró solo a la muchacha. Miró a su alrededor. Nadie. No había nadie más.
Mor quedó en silencio observando su pizza.
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@__Star_man_ > Solo quería que fueras consciente de que esta no es la única realidad, ¿de acuerdo?
Se apartó un poco, tensa. No estaba preparada para esa reacción, no cuando ella no se sentía tan unida como él.
@__Star_man_ Cuando se arrodilló, Morrigan cayó en la cuenta de que no faltaba mucho para quedar a la misma altura. Sí que era alto.
— Erik... —murmuró. Apartó suavemente su mano y trató de respirar hondo. Eso había sido demasiado para ella—. No estoy diciendo que vaya a abandonarte.
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