¿El mio? Ah...
. . .
—Dejaba que éste se aceraca, sin embargo ella desvió la mirada con una sonrisa, llevandose la diestra a la nuca.—
Yo no tengo.. Soy la única de mis hermanos que no tiene Quirk.
Encantada Naoko, yo me llamo Tamako~.
—Correspondió aquella sonrisa, soltando ella una suave risita entre dientes. Observó después, como señalaba su ojo mientras escuchaba.—
Vaya.. suena a poderoso, ¡y muy chulo!
Ah.. Pensé que estabas ya dentro...
Pues te deseo mucha suerte eh.
—Sonrió tras comentar lo último, alejándose de él para evitar incomodidad mientras dejaba ambas manos tras su propia espalda.—
¿Y cual es tu Quirk?
Así, haz lo mismo que yo.
—Levanta las manos y mueve sus muñecas de un lado a otro, esperando a que le siga. Todo sea por no volver a oír gritos como ese de forma tan repentina, que en cualquier momento le provoca un infarto y a ver qué hace.—
Mm.. ¡Vale! Pues usaré el dinero para invitarte a un helado, y tú le das de comer a los patos~.
—Estaban quietos, estaba esperando a que el semáforo estuviera en verde.—