Ayer una amiga de mi grupo del instituto de toda la vida nos dijo que le habían pedido matrimonio. No entiendo el transcurso del tiempo y me aterra, pero no puedo estar más feliz.
Gente que esta noche cenará sola, como otras tantas noches. Los desobedientes, los perdedores y los rebeldes. Los que sobreviven apretando los dientes y mirando al cielo para salir del fango. Aquí no dejamos que nadie se sienta solo. Vosotros sois la verdadera Nochebuena.