A mí hay que valorarme cuando estoy dando lo mejor de mí, cuando toda mi atención y mis ganas están puestas en alguien. Porque cuando dejo de sentir lo mismo, ya no hay insistencia que haga regresar lo que un día entregué de verdad.
La única manera de conocer a alguien de verdad es dándole la libertad de hacer lo que quiera.
Por tu bien, deja que lo haga y solo dedícate a observar quién es realmente.