No necesito andar hablando con mil, porque no necesito llenar ningún vacío. Estando a solas me va bien, cuando me acerco a alguien es porque pienso que es buena persona, y si me equivoco, me alejo, así de simple. No me rodeo de presencias ausentes y no me comparto con cualquiera.
Me llevó mucho tiempo entender que, aunque sepamos cuidarnos solos y seamos independientes, habrá días en los que desearemos que alguien nos escuche y nos dé un abrazo para aliviar todo lo que sentimos. No siempre seremos tan fuertes para soportar tanto peso solos y está bien.