la mayoría de las decisiones importantes de tu vida no las tomas tú de forma consciente, sino que están fuertemente condicionadas por tu entorno, tu educación, tus miedos y hasta por cosas que ni recuerdas.
creemos que somos completamente libres y racionales, pero en realidad muchas veces solo estamos justificando decisiones que ya estaban medio “programadas”.
Eso significa que dos personas, en circunstancias distintas, podrían haber sido “tú”… con otras ideas, otros valores y otras metas.
pensarlo a fondo suele dejar a la gente en silencio, porque pone en duda algo muy básico: qué tanto de lo que eres es realmente elección propia.