Les formas en un sistema educativo mediocre, permites que los bombardeen a diario con desinformación en las redes, rebajas la política tradicional a un hooliganismo de bar y luego te preguntas por qué tantos jóvenes optan por una alternativa disparatada.
Si crees que la respuesta al terrorismo no puede ser esto, antisemita. Si eres estudiante y protestas, antisemita. Si eres periodista y criticas a Netanyahu, antisemita. Si eres médico y denuncias la masacre de niños, antisemita. Si no miras a otro lado, antisemita...