Lamentablemente, sí: pierdo el interés cuando siento indiferencia, me ignoran o minimizan lo que siento. No necesito atención constante, pero sí interés, consideración y reciprocidad. Cuando doy desde el corazón y solo recibo indiferencia, algo en mí se apaga.
Me siento desconectada de un montón de cosas y personas que antes amaba, y por primera vez entiendo que quizás no está mal. Todos cambiamos, todos crecemos y, a veces, simplemente dejamos de sentirnos plenos en lugares, vínculos o circunstancias que antes nos hacían felices.
Gracias por irte.
Aunque yo quería quedarme, entendí que el amor no se mendiga.
Gracias por no escribir, porque aunque cada noche esperaba tu mensaje, aprendí que quien te quiere, te busca.
Gracias por tratarme mal, porque al final fui yo quien descubrió su verdadero valor.
Si un día dejas de saber de mí, recuerda que te quise de verdad. Te hice mi prioridad, no porque no tuviera opciones, sino porque, entre todos, siempre te elegía a ti. Incluso cuando tú no me elegías a mí. Ojalá mi ausencia te dé la paz que mi amor nunca logró darte.
sin rencores porque conociste a mi familia, pasamos cosas bonitas juntos, te amé como a nadie y un día hablamos de lo bonito que sería una vida juntos.
mi silencio es mi límite. Soy alguien que busca soluciones, que dialoga y se disculpa cuando es necesario, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que he agotado todas las vías. Y en ese momento, la paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión
Me lastima no saber si alguna vez me lloró, si me pensaba sin querer, si hubo momentos en los que dudó y quiso escribirme pero se detuvo, si mintió cuando dijo que me había olvidado o si tuvo que repetírselo para poder seguir.