Más que reforzar el discurso de que todos somos únicos y detergentes, vendría mejor partir de que todos somos normalitos. Regresarle la dignidad a lo ordinario.
Lo rico que es encajar en la propia naturaleza, que es la naturaleza compartida. Habitarse así, sin mayor aspiración.
hola las quiero dejen de decir que los humanos vamos a la luna mientras aquí lo destruimos todo porque no somos los humanos los que estamos destruyéndolo todo son unos específicos con unos intereses particulares decir que somos todos les lava la cara a los que desprecian la vida
estoy tranquila y de repente no hace falta ya q me lo cuentes si yo ya lo siento q no quieres mas d mi no hace falta q me enseñes los dientes si ya no te hace gracia y no quieres mas d mi corazón