La última enfermera que me atendió supo leer el miedo en mis ojos. Me cogió la mano, me dijo su nombre, me preguntó si estaba sola y ante mi respuesta me dijo que ella estaba conmigo.
En el Día de la Enfermería GRACIAS a quienes nos dais la mano en los momentos más vulnerables.
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
Nadie me hará dudar de la increíble y maravillosa mujer que soy, y del buen corazón que tengo... Y aunque sé que a veces he fallado con mi mal carácter y mis inseguridades, jamás lo haré con mi lealtad, mi amor y mi apoyo incondicional...
Me encantan las amistades de bajo mantenimiento. Cada persona vive su vida, días sin hablarse, lealtad incluso a distancia. Cuando se encuentran siempre es genial.