Tener Covid y ser afortunada en haber presentado los síntomas más leves que pude haber tenido me enseñó a valorar a las personas que tengo a mi lado: familia y amigos. Gracias por tanto, quédense en su pinche casa.
Hoy la mejor amiga me mandó foto confesándome su outfit; su outfit era un vestido mío que se supone me había regresado hace siglos, y todavía me dice: “espero me disculpes”. Jajajaja, te odio, Alejandra.