Harta de sus “los extranjeros respetan más a México que los propios mexicanos” están viendo a los extranjeros imponer sus máquinas de muerte, robarse nuestro territorio, apropiarse de nuestra cultura y banalizar nuestra historia y lo siguen repitiendo como pericos.
Lo único que me preocupo cuando llegue al cine fue LA CANTIDAD DE NIÑOS QUE HABÍA, fácil la mitad de la sala eran niños con sus papás
INVESTIGUEN QUE ESTÁN VIENDO SUS HIJOS ANTES DE COMPARLES DISFRACES Y LLEVARLOS AL CINE AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA