La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.
Ayer leí un texto de Mario Benedetti que decía:" ellos eran dos piezas que encajaban a la perfección, pero no eran del mismo rompecabeza" ame esa reflexión, me tuvo pensando todo el día.
El amor no se trata de decir « te amo » a cada rato. Se trata de quedarse cuando las cosas se ponen difíciles, de cuidar aunque no lo pidas, pero sobretodo; se trata de que te elija incluso cuando no eres fácil de amar.
Las rupturas no hacen ruido. Solo dejan la cama más grande, las manos sin sitio y una rutina que ya no sirve. Uno se va creyendo que gana. El otro se queda aprendiendo a vivir con lo que falta.