Estudié arquitectura, estudio/enseño inglés, soy ex-erasmus, comidista, enamorado de la música, de Madrid y estoy encantado de conocer mundo siempre que puedo!
@borjateran Este hombre es una vergüenza… el daño que provocan sus palabras y asumirlas como “discurso oficial” dentro del partido que aspira a gobernar España me produce escalofríos.
🚨 BRUTAL AGRESIÓN 🚨
Ayer en el concierto de Yurena, Adrián fue brutalmente agredido con el uso de una fuerza desmesurada y con insultos de "maricón de mierda".
Exigimos una identificación de los agentes de seguridad y depuración de responsabilidades.
BASTA YA!!
@Jstevez Es que me indigna mucho esta gente. He viajado mucho, y cuando viajas (sobre todo a sitios tan lejanos) debes tener 1º un buen seguro para estas cosas, y si no tienes seguro, al menos estar mentalizado de que si pasa algo te tienes que buscar la vida. En fin…
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
Es decir, un brindis al sol, un no hacer nada, un echar balones fuera solo para seguir trincando pasta. Vergüenza de @airbnb_es no aportáis absolutamente nada bueno a las ciudades y encima no cumplís con la ley
Al hilo de lo que comenta Antonio, os voy a decir lo que NO hay que hacer cuando descubres una vivienda de uso turístico ilegal en tu edificio. Tras haber comprobado en el registro del Ayto de Madrid que la vivienda no estaba dada de alta como VUT, decidí contactar con @airbnb_es
Me preguntáis muchas veces qué hacer si tenéis en vuestro edificio una vivienda de uso turístico -presuntamente ilegal- en Madrid. Os lo resumo y os dejo dos enlaces de interés:
1. Comprobar si está en el listado de las VUT con licencia urbanística que publica el propio ayuntamiento y actualiza de vez en cuando. Si está es legal. Si no está es ilegal y el ayuntamiento debe clausurarla.
https://t.co/NbklbHgGPV
2. Habiendo comprobado esto, formular una denuncia por infracción urbanística desde el portal web. Es gratis y para los infractores anónimo (ellos nunca sabrán que lo has denunciado tú).
https://t.co/DGcvA8lZIF
La consecuencia es que, en un periodo de tiempo indeterminado, el ayuntamiento enviará a un inspector que constatará dicha ilegalidad e iniciará el procedimiento de clausura y posible sanción. No es mágico, no es corto tiempo (más aún si se abre una batalla judicial) pero es la única forma y la mejor de la que dispone el Ayuntamiento de Madrid para ello. Si no hay denuncia nadie va a ir nunca, eso seguro.
Tras haberles enviado un formulario con pruebas de que el anuncio no estaba dado de alta en el listado de Viviendas de Uso Turístico de @MADRID (algo que es público), su respuesta fue que se lo toman “muy en serio” pero que no entran en “disputas” ni en “contratos privados”