No he visto tanto puterío junto en mi vida como en “La Casita”.
Decenas de tías buenas compitiendo por llamar la atención de un hombre con estatus.
Empujándose, poniendo caritas y bailando de la forma más guarra posible en un intento desesperado por conseguir una mirada, un baile o cinco segundos de atención de Bad Bunny.
Sinceramente, me parece la representación perfecta de la decadencia cultural del siglo XXI.
Por eso un amigo me recomendaba no leer comentarios en redes.
Cuanto sectarismo, intolerancia y agresividad veo en la mayoría de respuestas.
Gente que habla del daño que hace “el odio” siendo los que mas odian!
El haber cuestionado algún punto de la polémica ley trans no me hace transfobo, el plantear que las actuales políticas sobre violencia de género no están funcionando como debieran, al ver subir cada año las víctimas, no me hace misogino, el haber hecho una pelicula en clave de humor sobre la ascensión de un facha al poder, sacando en ella a personajes de todo pelaje e ideología, no me hace facha.
Yo soy de izquierdas, pero no de esta izquierda divisora, censora e intransigente, amiga del boicot, que insulta e intenta denigrar al que se sale un milímetro de vuestra doctrina y militancia ciega.
Soy mas de una izquierda dialogante, inclusiva y conciliadora.
Por suerte la gente que suelta aqui su bilis no es representativa de toda la sociedad, así que aun me quedan esperanzas.
No veais La Revuelta si no os apetece, por fortuna, aun estamos en un país libre.
Sí, los hombres se suicidan por las denuncias falsas, pero a ti te importa un carajo porque también hay hombres que matan a mujeres. Lo ves como una suerte de batalla con bandos delimitados por el sexo y no como los diversos golpes con que personas horribles destrozan a otras.
Olise has a lot of merit because he's in the lead by far.
Dimarco has a lot of merit because he's a LWB.
Bruno has a lot of merit cause he's only playing one competition.
Lamine has a lot of merit because he passes to Ferran.
La prensa dice que este año ya hay dos niños asesinados por sus padres. Pues son seis, si contamos también a los cuatro niños asesinados por sus madres, ocultos por las instituciones para que la gente piense que sólo matan los padres.
https://t.co/n5IBzO6Wvd
No quería escribir sobre el accidente ocurrido en la playa de El Bocal, en Santander, por ser “cerca de casa”, pero creo que es un buen momento, por desgracia, para entender algo importante.
La ruta que he marcado la he recorrido corriendo muchas veces. Son unos 20 km aproximadamente, dependiendo del camino que sigas. Aquí se conoce como la ruta de la Costa Quebrada, y es una auténtica maravilla natural, especialmente en su tramo final.
El círculo verde marca el lugar donde ha ocurrido el trágico accidente.
Hace unos años, en el primer tramo de la ruta, el ayuntamiento decidió destrozar un sendero precioso que discurría entre roca caliza, con ese paisaje kárstico lleno de formas escarpadas que parecían un bosque de piedra. Rompieron rocas para abrir un camino recto con la excusa de “adaptarlo para personas con dificultades de movilidad”. La realidad es que el camino era igual de accesible antes de destruirlo.
Además, instalaron pasarelas de madera en varios puntos donde no había ningún desnivel ni obstáculo real. Simplemente, según dijeron, caminar sobre tablas era “más fácil” que hacerlo sobre el suelo natural.
Y como remate, decidieron construir unas pasarelas espectaculares para acercar a la gente al mar por zonas por las que ni siquiera hace falta pasar para completar la ruta.
Conozco bien esos acantilados. He corrido por allí muchas veces y también he escalado en varias vías abiertas por la vieja escuela cántabra. El entorno es brutal, pero peligroso, es muy tentador "destrepar" un poco por las rocas para acercarse al mar y en más de una ocasión hemos tenido que ayudar a subir otra vez al camino a alguien que se ha aventurado más de la cuenta.
Cuando supe que iban a instalar esas estructuras pensé: “Van a llenar esto de hormigón y acero, qué desastre”.
Para mi sorpresa, finalmente usaron madera, como en el resto del recorrido. Hablando con un amigo ingeniero, me tranquilizó:
- Si se mantiene correctamente y cumple normativa, eso no se cae ni de broma.
¿El problema?
Los primeros meses se llenó de gente. El primer año todavía pasaba alguien. Hoy solo quedamos cuatro: los que corremos por la zona, los vecinos que pasean al perro o alguien que sube a ver la puesta de sol. No es un reclamo turístico. Está relativamente escondido y solo va quien lo conoce.
¿Resultado?
No va casi nadie, no se mantiene nada y al final las consecuencias las pagan personas que no tienen ninguna culpa.
Da igual si hablamos de pasarelas, trenes o carreteras.
El patrón es siempre el mismo: lo importante es ganar el contrato, cobrar la obra… y después abandonarlo hasta que ocurre una desgracia.
Y así, una y otra vez... y siempre pagan los mismos, siempre. Nunca jamás son ellos.
Mueren cinco jóvenes por falta de mantenimiento de una pasarela sobre el mar y aquí no pasa nada, oye.
Nadie asume la responsabilidad, como con las vías de Adamuz