annie ernaux escribe sobre su madre: «ya no volveré a oír su voz. es ella, con sus palabras, sus manos, sus gestos, su manera de reír y de caminar, la que unía a la mujer que soy con la niña que fui. perdí el último nexo con el mundo del que salí» me voy a arrancar el corazón
ser mujer, tener rabia con el mundo y luego leer mujeres que vivieron y pensaron exactamente lo mismo, pero en otros momentos de la historia tiene que ser una de las experiencias más bonitas, dolorosas y transformadoras de la vida