A veces me pregunto hasta qué punto nuestra percepción de la realidad acaba deformando la propia realidad.
Estos días lo veía con el fenómeno de .
Miles y miles de personas comprando entradas.
Colas interminables.
Hoteles llenos.
Personas emocionadas.
Gente disfrutando y siendo feliz durante horas.
Y, aun así, aparece otro porcentaje de personas absolutamente enrocadas en el mismo discurso: “no canta bien”,
“no se le entiende”,
“no entiendo cómo puede gustar”.
Y ahí aparece una reflexión interesante.
¿Quién tiene razón?
¿Los millones de personas que conectan emocionalmente con su música?
¿O quienes necesitan argumentar constantemente por qué ese éxito “no debería existir”?
Quizás el problema es que muchas veces el ser humano vive obsesionado con tener razón, en lugar de intentar entender por qué algo conecta con tanta gente.
Porque cuando un artista llena dos estadios en Barcelona y diez en Madrid, quizá ya no estamos hablando únicamente de música.
Estamos hablando de impacto cultural, emocional y generacional.
Y eso no significa que te tenga que gustar.
Pero sí debería hacernos reflexionar sobre algo: la realidad no desaparece solo porque no encaje con nuestra percepción de ella.
Tal vez una parte importante de la madurez consiste en aceptar que algo puede no resonar contigo… y aun así ser extraordinariamente valioso para millones de personas.
Menos necesidad de imponer criterio.
Más curiosidad por entender el mundo que viven los demás.
Probablemente viviríamos más ligeros.
@matwils85@Rainmaker1973 What was your thought process in this? 🤔 did you imagine him planting a 10ft + tree, that he only could plant one per day? Just curious 🤨 lol
@JamesCl71807803@BuzzingPop Man at least get it right: “Si tu novio no te mama el culoooo!! Pa’ eso que no mame”!! Baja pa’ casa que yo te lambo toa’, mami yo te lambo toa’!!”” 🙌🏼💃🏽🍑👅🤣
While I don’t necessarily disagree entirely, I think Americans shouldn’t dictate what other melanated people should call themselves. Australian Aboriginals wouldn’t call themselves black neither would dark skin Polynesians. Being black is largely a term used by Americans.