La crónica chamán.
28/06/26.
El peligro de los "pronósticos de pantalla": Por qué la meteorología necesita profesionales y no solo entusiastas de los mapas.
La era digital ha democratizado el acceso a la información a niveles insospechados. Hoy en día, cualquier persona con un teléfono inteligente puede consultar radares en tiempo real, imágenes de satélite y las salidas de los modelos numéricos más avanzados del mundo, como el GFS o el ECMWF. Sin embargo, esta aparente ventaja ha traído consigo una paradoja peligrosa: nunca antes tuvimos tantos datos meteorológicos a la mano y, al mismo tiempo, tanta confusión e incertidumbre en la opinión pública.
El fenómeno es visible en cualquier red social. Proliferan cuentas gestionadas por aficionados que, armados únicamente con capturas de pantalla de mapas coloridos, decretan sequías apocalípticas, temporales históricos o trayectorias de ciclones con dos semanas de anticipación. El problema de fondo es simple, pero alarmante: detrás de la gran mayoría de estas páginas no hay profesionales.
La física contra el píxel.
El error fundamental de la meteorología de redes sociales es confundir la visualización de un modelo con la ciencia meteorológica. Un modelo numérico no es el estado futuro de la atmósfera; es una simulación matemática, una aproximación sujeta a errores y sesgos. El aficionado ve un mapa y cree que lo que está pintado de verde o rojo ocurrirá de forma determinista en las coordenadas exactas de su pantalla.
El meteorólogo profesional, en cambio, no "ve mapas": interpreta la física que los genera. El experto analiza la estructura vertical de la atmósfera, evalúa la interacción de la capa límite, examina la dinámica de la cizalladura, la advección de humedad y los procesos termodinámicos. Sabe discernir cuándo un modelo global está sobreestimando la convección por un sesgo numérico o cuándo la topografía local romperá por completo el escenario que el algoritmo propone. El profesional posee el conocimiento local y la experiencia para actuar como un filtro crítico; el aficionado solo replica píxeles crudos.
El negocio del alarmismo.
Sin una formación académica ni un código deontológico que resguarde su prestigio, las páginas gestionadas por no profesionales responden a un único amo: el algoritmo de las redes sociales. En este ecosistema, la precisión es secundaria; lo que importa es el impacto, el clic, el "compartir".
Anunciar un escenario extremo a 15 días genera miles de interacciones, aunque la predictibilidad real sea nula. Cuando el evento no ocurre —como dicta la teoría del caos y la predictibilidad atmosférica—, la publicación simplemente se olvida o se borra. El daño, sin embargo, ya está hecho. Esta constante fábrica de alarmas infundadas erosiona la credibilidad de la ciencia meteorológica en su conjunto. Cuando llega una amenaza real, el público, anestesiado por el sensacionalismo cotidiano, tiende a desestimar las advertencias.
🧙🏻♂️ El valor del validador técnico.
En un mundo saturado de ruido visual, el meteorólogo profesional ya no es un mero transmisor de datos, sino un validador de calidad y un gestor de información. Su rol es crítico para separar la señal del ruido, traduciendo el caos de los modelos en información útil, sensata y, sobre todo, responsable para la toma de decisiones y la seguridad de la población.
La meteorología es una disciplina científica de alta complejidad que exige años de estudio y experiencia. Tratarla como un pasatiempo visual de redes sociales es un riesgo colectivo. Urge una alfabetización meteorológica que enseñe al público a exigir credenciales a quienes informan sobre el tiempo. Monitorear la atmósfera es una ciencia; lo demás, es solo mirar dibujos en una pantalla.
⚡ G.J.
Vemos un calambre muscular en la pierna: una contracción involuntaria, intensa y muy dolorosa donde el músculo se endurece y no logra relajarse.
Suele aparecer en la pantorrilla por fatiga, deshidratación o desequilibrios de electrolitos. Es común y, aunque impactante, generalmente inofensivo.
Video: Dr. Paul Wischmeyer
El HANTAVIRUS explicado en 6 MINUTOS por el médico especialista en enfermedades infecciosas y profesor e investigador de UNIR, Vicente Soriano, quien ha explicado que “el Hantavirus es un grupo de virus ARN, como el virus del COVID o el VIH o el virus del Ébola o de la fiebre amarilla”.
That cacio e pepe in Italy is about 80 grams of pasta, served as a first course. The American version is several times the pasta as the whole meal, with bread and a Coke beside it. The portion gap is the easy half. The harder half is what's inside the food.
In Italy, around 10% of an adult's daily calories come from ultra-processed food, the kind manufactured in factories with ingredients you wouldn't keep in your kitchen. In the US, the number is 58%. The American grocery aisle is mostly chemistry that calls itself food.
Wheat Thins, Stove Top stuffing, and Rice Krispies all contain preservatives, like BHA and BHT, that EU food has banned. The US's own National Toxicology Program has classified BHA as likely to cause cancer in humans since 1991. The US still allows both.
The FDA lets companies declare their own additives "Generally Recognized as Safe" without sending them to a regulator first. More than 10,000 chemicals are now legally allowed in American food. About 99% of the ones added since 2000 were cleared by the manufacturer instead of the FDA, according to the Environmental Working Group. That same loophole keeps potassium bromate in American flour. The EU banned that dough strengthener decades ago after rat studies showed it caused tumors. Titanium dioxide, banned by the EU in 2022 over DNA damage concerns, still colors American candy and salad dressing.
Even the wheat is grown differently. In December 2023, the EU banned spraying glyphosate weed killer directly on a crop right before harvest, a practice used to dry it out faster. The US still allows it, and trace residues end up in the flour your bread comes from.
Italy's adult obesity rate is around 20%. America's, at 42%, is more than double. The US calorie supply per person hit roughly 3,900 a day in 2025 per the USDA, near the top of every developed country.
An Italian eats a smaller plate, and the food on it is cleaner. Both differences show up on the scale.
"A un perro no le importa si eres rico o pobre, astuto o torpe, listo o tonto... Dale tu corazón, y él te dará el suyo. ¿De cuánta gente puedes decir eso?"
Marley and Me.
En Guate no tenemos una plaza. Tenemos todo un país entero lleno de belleza. Y falta Antigua, Panajachel, Los Cuchumatanes, Xela...etc. Nada que envidiarle a nadie y al que no le guste, que le vaya bien!
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Bicicleta, reunirse con amigos, jugar fútbol, juegos de mesa, televisión, pensar en la inmortalidad del cangrejo, hablar por teléfono, ir al cine, vagar libremente y sin rumbo. En fin, lo que venía en gana.
Iceland—previously the only Arctic nation without mosquitoes—no longer holds that distinction.
"The detection of mosquitoes just north of Reykjavík in 2025 reflects an ecological shift already underway," write Amanda M. Koltz and Lauren E. Culler in a new #ScienceEditorial. https://t.co/shirXoHpK9
Los cristianos creemos que Jesucristo es verdadero Dios, y que los judíos están también llamados a reconocerlo como tal. Los judíos creen que los cristianos llamamos Dios a un farsante.
Aunque coincidamos en algunas cosas, no puede haber realmente una cultura judeo-cristiana. Para ello sería necesario que los judíos acepten a Jesús como el Hijo de Dios y Mesías anunciado por los profetas, con todo lo que esto implica; o que los cristianos apostatemos, neguemos que Cristo es Dios y esperemos el mesías que los judíos siguen esperando.
El discurso sobre valores y cultura judeo-cristianos solo beneficia a los judíos que viven en países cristianos, pero no parece beneficiar tanto a los cristianos que viven en Israel o en los alrededores.
Si se trata de fomentar la concordia y el respeto entre judíos y cristianos, hay que hacerlo con argumentos válidos y no con falacias.
Hilo sobre la Luna, su formación y sus “luna-motos” o “moon-quakes”.
Primero debo darme una vuelta por la formación de la Tierra y de la Luna para poder hablar de sus respectivos temblores.
Resulta que el sistema solar era una nube de gases y polvo (principalmente de H y He) +