Con mucha pereza y sus manos en la nuca, se adentró en videoclub, avistando en el mostrador a Belle. No demoró en acortar la distancia.
— Buenas, eh... con permiso.
Expresó meloso, mirándola tan enfocada en lo suyo, cada besito lograba estremecer su verga, generando sensaciones nuevas que estimulaban mucho más al agente.
— Nhg. . . — Tras otro profundo jadeo, no demoró en acariciar la testa de Corin, lo estaba haciendo muy bien.
— Así es, y yo soy muy feliz de recibir tus servicios, Corin.
Mantuvo la sonrisa, mientras empezó a sentir esos besos tan húmedos que le provocaban jadeos de relajación.
— Mmmhh. . . tu boquita es muy gentil. ♡ +
seguir lamiendo su pulgar no hacía más que aceptar su indecente petición, mirándolo con ojitos de amor mientras se arrodilla poco a poco a él. quedando a su merced total esperando cualquier orden.
—— ¿ si ? es mi deber cómo grande fan y cómo empleada domestica , hacer que ( + )