Estos dos se comieron a Bellingham y Kane en una semifinal del mundo pero despues sufren cuando juegan contra Barracas
Futbol argentino, no lo entenderias
Somos una generación que sufrió por su ídolo, nos dolían las críticas. Jamás lo abandonamos, aún si teníamos que discutir con seres queridos que no lo valoraban.
La recompensa más grande no son los títulos. Es que haya decidido regalarnos hasta la última gota de su fútbol.
Lo ÚNICO bueno de que se termine el mundial es saber que por 4 años no vamos a volver a ver a estos prototipos de seres que sobreactuan todo y fingen una pose: los Pablo Giralt.